Caos en los CDP disparan índice de fugas en Nueva Esparta

Caos en los CDP disparan índice de fugas en Nueva Esparta

Equipo de Investigación UVL

Nueva Esparta se ha convertido en el estado venezolano donde se registra mayor cantidad de fugas a nivel nacional. El hacinamiento, la insalubridad, la carencia de servicios y el retardo procesal dentro de los Centros de Detención Preventiva (CDP) son los principales motivos que llevan a los reos a buscar una salida a la pesadilla que viven a diario. Además, la región insular no cuenta con un Centro Penitenciario desde el cierre del Internado Judicial de San Antonio en febrero del 2016 por lo que el mayor temor de los reos es ser trasladados a uno de los retenes en tierra firme.

La fuga más grande que se dio durante el 2018 fue en el CDP de Los Cocos que es administrado por el Instituto Autónomo de Policía del Estado Nueva Esparta (Iapolebne) el viernes 16 de marzo. En esta ocasión 58 privados de libertad se escaparon a través de un boquete en la pared en horas de la madrugada.

El equipo reporteril de Una Ventana a la Libertad logró conversar con uno de los evadidos en esa ocasión, quien contó los motivos que los llevaron a escaparse, aun cuando muchos no estaban de acuerdo. Este joven de 21 años, quien prefirió no identificarse por temor a represalias, contó que un día el pran de la base policial les quitó los teléfonos celulares sin dar mayores detalles.  Esa medida fue aceptada por los reos por respeto a su figura dentro del CDP, pero acotó que este tipo de castigo es difícil ya que los dispositivos móviles son una fuente de distracción para ellos.

Luego de dos días fueron notificados de los planes de fuga. Esta se realizaría a través de un boquete que abrirían en una pared perimetral, la cual estaba siendo humedecida por varios días. La retención de los celulares era una medida para que la información no se filtrara.

El joven que fue apresado por participar de un atraco a mediados de 2016 añadió que el pran les dijo que la fuga se debía a que tenía información de que varios reclusos serían trasladados a un retén en tierra firme. “Que nos saquen de la Isla es lo peor que nos puede pasar. Los presos que se han llevado se han muerto de hambre en Puente Ayala o El Dorado. No tienen a nadie que los ayude. La mayoría venimos de familias pobres que no pueden viajar hasta allá. Que nos trasladen es una sentencia de muerte”.

Ante este motivo muchos de los reos decidieron aceptar la fuga, y los que no, fueron amarrados y amordazados mientras esta se ejecutaba. La madrugada del 16 de marzo los presos subieron el volumen del equipo de sonido que tienen dentro de este CDP y comenzaron abrir el boquete de de 60 x 40 cm con tubos y palos de escobas. Explicó que la pared fue mojada para que la estructura se debilitara y que esta no produjera un sonido estruendoso cuando la estuviesen fracturando.

Una vez que abrieron el orificio por el cual escaparon huyeron en diferentes direcciones, en su caso se fue a un terreno montañoso en el que se ocultó un día con otros dos compañeros. Al final, logró hacer contacto con su familia y les pidió que lo ayudaran a gestionar su entrega. “El pran y los más cercanos a él se escaparon en una lancha que los esperaba en la playa. El resto no tenía claro a dónde huir. Yo sabía que eso complicaría mi situación, pero no me negué a fugarme por miedo a que me mataran. Tengo una bebé de dos años y no quiero que se quede sin padre. Mi familia gestionó mi entrega. Me llevaron a otra base policial donde estoy más tranquilo. La fuga no se me sumó a los cargos por haberme entregado tan rápido”.

Este privado de libertad comentó que muchos de los reos que se fugan lo hacen porque se cansan de esperar ser procesados y prefieren salir a la calle antes de seguir pasando calamidades en un centro en el que hay hacinamiento, enfermedades como escabiosis y tuberculosis.

La alta comisionada de Derechos Humanos y Asuntos Internacionales del Ministerio del Servicio Penitenciario, Milka Olivero, manifestó que el motivo de las fugas en los Centros de Detención Preventiva puede ser el hacinamiento, además reconoció que las bases policiales de la entidad se han convertido en una “bomba de tiempo” por las condiciones en las que se encuentran los detenidos.

“Es una realidad innegable el hacinamiento, también lo es que hay detenidos que no son culpables y otros que ya cumplieron sus penas y no han salido por el retardo procesal, pero para que se revisen esos casos y ellos salgan deben estar presentes los jueces, los fiscales y los defensores. Cada quien tiene que asumir su responsabilidad: el Ministerio Penitenciario es de acompañamiento, cuida que el reo esté como debe estar, pero el retardo procesal no tiene absolutamente nada que ver con nosotros”, aseveró.

Operativo post evación

Una vez que se registra una fuga en un Centro de Detención Preventiva en el estado todos los cuerpos de seguridad se activan en la búsqueda de los reos, así lo relató un funcionario del Instituto Autónomo de Policía del Estado Nueva Esparta (Iapolebne) quien en varias ocasiones ha servido como celador de los calabazos a cargo de este cuerpo de seguridad.

El efectivo policial, quien prefirió mantenerse en el anonimato por temor a represalias, indicó que cuando se produce una evasión en un CDP del Iapolebne, es la Dirección de Inteligencia Estratégica y Preventiva (DIEP) la que se encarga de la búsqueda y recaptura de los fugados, aun así todos los cuerpos de seguridad se activan para atraparlos.

Para este policía las fugas dentro de los CDP tienen muchas razones que pueden ser las mismas en el territorio nacional, pero el motivo de que tantas evasiones se den en Nueva Esparta es la falta de seguridad dentro de estos espacios. Explicó que antes de la fuga registrada en el CDP para mujeres de Los Robles, el pasado 6 de agosto, este contaba con dos custodias por jornada, luego de esto se incrementó a 10 funcionarias. Esto no se ha replicado en todos las bases policiales, por ejemplo, en Los Cocos donde este año se han registrado varios episodios tan solo hay dos policías por guardia. La misma situación se repite en el CDP de Ciudad Cartón.

Agregó que muchas veces estas fugas se convierten en un problema para los funcionarios quienes no tienen la capacidad de controlar a poblaciones de reos altas, y proceden los escapes. “No nos vamos a caer a mentiras, hay casos en los que hay complicidad con los policías, pero hay muchos que no. Cuando hay una fuga el funcionario es presentado ante el Ministerio Público y queda detenido hasta determinar el grado de complicidad, para luego saber si sale en libertad o queda privado de libertad”.

El policía dijo que abrir un boquete o saltar una tapia no es complicado para los privados, pues los CDP son espacios que no están adaptados para tener a reos por más de 48 horas y mucho menos para albergar a tantos.“La mayoría de los centros funcionan en casas coloniales como es el caso de Base III en La Asunción o el CDP de Los Robles. A estos no les hacen mantenimiento y con el salitre las estructuras se van deteriorando muy rápido”, acotó el funcionario.

El pasado 4 de septiembre el director del Iapolebne, José Otoniel Morales Quiroz, anunció la frustración de una fuga en el CDP de Los Cocos y la captura de José “El Fuño” Carpintero quien se había evadido de esa misma base policial el 28 de agosto. Durante su declaración a la prensa explicó que este privado había sido capturado en la vivienda de un familiar en el sector Cerro Colorado. “La mayoría de los fugados huyen a casa de un allegado a esconderse. La DIEP siempre se enfoca en estos sitios porque es normal que los presos vayan a estos”.

Datos

 En Nueva Esparta se han reportado cuatro fugas en los Centro de Detención Preventiva y una de un Centro de Internamiento de Menores en lo que va de año. Todas han sido en calabazos operados por el Iapolebne. Siendo la más importante la que se registró el viernes 16 de marzo en el CDP de Los Cocos.

El 29 de marzo Adelvi González se escapó del CDP de Ciudad Cartón mientras un camión cisterna surtía de agua esta base policial. Este saltó la tapia en un descuido de los celadores.

El 6 de agosto nueve mujeres se fugaron del CDP de Los Robles. Las reclusas amenazaron con cuchillos a las funcionarias de guardia y golpearon a una privada con quien tenían rencillas.

El martes 28 de agosto José “El Fuño” Carpintero salió por la puerta del CDP de Los Cocos, mientras los custodios estaban distraídos.

El domingo 15 de julio cinco adolescentes se evadieron del Centro de Internamiento para Menores de Los Cocos, en un descuido de los funcionarios policiales.

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