Miranda | Denuncian detención arbitraria de educadora en Valles del Tuy

El 12 de mayo la educadora fue dejada en libertad por el Tribunal Segundo de Control del Circuito Judicial Penal, extensión Valles del Tuy | Foto: Cortesía

Equipo UVL Miranda

La educadora Marisol Milagro Garrido, directora de la Unidad Educativa Nacional Ezequiel Zamora, ubicada en el municipio Urdaneta del estado Miranda, estuvo detenida 72 horas en la sede de la policía estadal en Cúa, luego de una pelea entre tres estudiantes. Estaba a la orden de la Fiscalía 22 del Ministerio Público.

La primera noche que pasó en ese centro de detención permaneció sentada en una silla. “Me negué a meterme en los calabozos. Allí no hay agua, no hay como hacer necesidades, no hay nada”, contó en un audio que se difundió por redes sociales, el 10 de mayo

La educadora fue imputada por incurrir presuntamente en el delito de omisión de denuncia, previsto en el artículo 275 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna). Este artículo refiere: Quien estando obligado u obligada por ley a denunciar un hecho del que haya sido víctima un niño, niña o adolescente, no lo hiciere inmediatamente, será penado o penada con prisión de tres meses a un año. 

El 12 de mayo, la profesora fue dejada en libertad por el Tribunal Segundo de Control del Circuito Judicial Penal, extensión Valles del Tuy. En su boleta de excarcelación, número 098/2022, también se menciona el artículo 217 de la Lopnna.

Sus compañeros de trabajo calificaron su detención de injusta. A través de las redes sociales divulgaron la etiqueta #libertadparaMarisolYa. Tras la decisión del tribunal, el profesor Juan Lara se preguntó en su cuenta de Facebook: ¿Cómo queda física, mental y psicológicamente? ¿Quién le repone a su vida los tres días en cautiverio injusto?

Los hechos

La pelea entre las estudiantes ocurrió en una cancha deportiva, el 29 de abril, fuera de la institución, según explicó la profesora Garrido, en el audio que se difundió antes de quedar en libertad.  “Luego de ese incidente, una profesora llevó a las niñas hasta la dirección y cité a sus representantes el miércoles 3 de mayo; sin embargo, ese día faltó uno de los convocados y se pospuso el encuentro para el viernes”, señaló la educadora.

El día de la reunión, con presencia de funcionarios de la Policía del estado Miranda, Garrido conversó con los presentes sobre el acoso escolar y puso como tarea a las estudiantes -dos de 13 años y una de 14- realizar una labor social y dictar una charla sobre la violencia estudiantil.   

“Los padres estuvieron de acuerdo; sin embargo, el lunes 9, el policía que estaba en la reunión me dijo que los convocara de nuevo porque debían presentarse en el Consejo Municipal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (Cmpnna) y así lo hice.  Aunque no asistieron todos, se levantaron las actas, una vez que las implicadas declararon ante los consejeros”, explicó.

Garrido indicó que luego el policía le dijo que lo acompañara hasta la sede de ese organismo y, una vez en esta dependencia, le notificaron que estaba detenida y que buscara un abogado.

“Nunca me explicaron de qué me acusaban. Pasé la noche sentada, porque me negué a meterme en los calabozos. Allí no hay agua, no hay como hacer necesidades, no hay nada”, contó el 10 de mayo.

Al día siguiente, Garrido fue llevada a los tribunales; sin embargo, la audiencia se suspendió. Finalmente se celebró el 12 de mayo. Un funcionario informó que en el acto se le informó a la educadora que debió notificar lo ocurrido con prontitud ante el Cmpnna. Ese fue el motivo de su detención.

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