Ventana informativa

Ventana Informativa nro. 22

Foto Calabozo Polimariño
Ventana Informativa N° 22 

Junio 2020

Familiares con Penuria
Llevan Alimento a Calabozos

                                                    PRESENTACIÓN

La detención o privación de libertad de una persona en Venezuela implica toda una serie de consecuencias, que no solamente recaen sobre ella, sino también sobre sus familiares. Según el estudio  “Perfil socioeconómico de los familiares privados de libertad en Centros de Detención Preventiva del Distrito Capital y los estados Miranda y la Guaira” realizado por UVL en marzo de 2020,  el 70% de los familiares que apoya a los privados de libertad en el Distrito Capital y los estados Miranda y la Guaira son mujeres. Las parejas, madres y abuelas de los presos, con un nivel educativo que no supera la educación primaria y con ingresos equivalente a 2,94 dólares mensuales, para marzo de 2020, son las que asumen la manutención y el sostenimiento del vínculo familiar de los privados y las privadas de libertad dentro de los CDP. 

El estudio indica que el 92%  de los familiares se encuentran en pobreza extrema: el 66,67% percibe un ingreso mensual equivalente al salario mínimo y un 25% expresó que obtiene ingresos menores al salario mínimo mensual.  El 67% de los familiares manifestó dificultad para cubrir el sustento del grupo familiar junto al cuidado de los parientes privados de libertad. Esto evidencia la situación de precariedad en la que se encuentran los familiares para atender las necesidades vitales de los presos en los calabozos policiales.


 

En mayo de 2020, en la investigación “Radiografía  de la Salud en los Centros de Detención Preventiva de Distrito Capital, Miranda y la Guaria”, realizada por UVL en una población de 4589 detenidos estudiados, determinó que 941 (21%) padecían de desnutrición aguda.

 

En esta Ventana Informativa N° 22 FAMILIARES CON PENURIA LLEVAN ALIMENTO A CALABOZOS está dedicado a visibilizar a través de una serie de reportajes realizados en ocho estados del país, las limitaciones, malabares  y acciones que  han emprendido los parientes de los presos para  poder alimentarlos.

 

Desde el 22 de junio, como impacto de  la  restricción estricta de movilidad para frenar la expansión del Covid-19, en municipios de alta incidencia de contagios, preveemos que se agudizará el hambre.  Es imperativo que el Estado venezolano asuma la manutención de los presos en los CDP. Es vital que las parejas y madres de los presos, como población vulnerable, sean  incorporadas en  los programas de ayuda humanitaria que exige la Emergencia Humanitaria Compleja Agravada por la que transitamos. 

Foto Calabozo Polimariño

 FAMILIARES DE RECLUSOS EN BOLÍVAR: “NO NEGAMOS QUE A VECES LA MAYORÍA DE LAS COSAS QUE LLEVAMOS PARA QUE COMAN SON DE LA CAJA CLAP” 


Pableysa Ostos/ UVL Bolívar

Tienen a sus parientes detenidos por delitos distintos. También están en centros de detención preventiva diferentes y hasta algunos en cárceles. A simple vista quizás no tengan mucho en común, pero al conversar con los familiares de presos en los CDP del estado Bolívar, las realidades son más parecidas de lo que se cree.

 COCINERAS IMPROVISADAS PREPARAN COMIDAS A PRESOS
EN POLITÁCHIRA


Equipo de Investigación UVL Táchira

María de Ramírez tiene ocho meses yendo todos los días a la Policía del Táchira a llevarle comida a su hijo quien está detenido por posesión de droga. Tiene la ventaja de que vive en la zona y su otro hijo la lleva en moto. El aislamiento no la ha limitado para llevar los alimentos que implican almuerzo y cena.

 FAMILIARES DE PRESOS HAN  TENIDOS UNA CUARENTENA LLENA DE OBSTÁCULOS EN NUEVA ESPARTA  


Equipo de Investigación UVL Nueva Esparta

Son las tres de la mañana y María Marval está saliendo de su casa ubicada en Punta de Piedras, municipio Tubores de Nueva Esparta, camino al Centro de Detención Preventiva del Cicpc en Porlamar. Tan solo son 32 kilómetros de distancia, lo que le llevaría unos 45 minutos de camino, pero en esta cuarentena por el COVID-19 el transporte público es escaso en la isla de Margarita, por eso es prevenida y sale muy temprano para ser una de las primeras en la parada, aún oscura del autobús.

 EN ALTOS MIRANDINOS FAMILIARES DEBEN CAMINAR KILÓMETROS PARA LLEVAR COMIDAS A LOS CDP

  


Pola Del Giudice/ UVL Miranda

Mayela, se despierta todos los días a las 3 am.  Comienza a ordenar  la cocina para prepararle el desayuno y el almuerzo  a su hijo, quien lleva detenido cuatro meses en los calabozos de la Policía del estado Miranda (Polimiranda) en Los Teques, capital del estado. Máyela prefiere hacerlo así que llevarle comida para cocinar en los calabozos. Sabe que no alcanzará para todos.

MANUTENCIÓN ALIMENTARIA DE UN PRIVADO DE LIBERTAD EN APURE CUESTA AL MES 24 MILLONES DE BOLÍVARES

  


Equipo de UVL en Apure

En promedio la familia de un privado de libertad en el estado Apure debe gastar alrededor de 800.000 bolívares soberanos al día en alimentación, lo que representa 24.000.000 de bolívares al mes.
Foto Calabozo Polimariño
Foto Calabozo Polimariño
Foto Calabozo Polimariño
ES MÁS EL GASTO QUE EL INGRESO DE FAMILIARES DE PRIVADOS DE LIBERTAD EN LA CIUDAD DE PUERTO AYACUCHO
 

Equipo UVL Amazonas


En cualquier estado de Venezuela, tener algún familiar privado de libertad representa una situación difícil tanto para el detenido como para sus familiares. 

 

DESGASTE FÍSICO, ECONÓMICO  Y EMOCIONAL ENFRENTAN FAMILIARES PARA GARANTIZAR COMIDA EN LAS CELDAS DE VARGAS 

Nadeska Noriega Ávila  / UVL Vargas

La pandemia de Coronavirus o COVID-19, Ana María Gómez tuvo cinco hijos. Tres de ellos viven fuera del país, uno murió y el otro, su hijo menor, está recluido en el Retén de Caraballeda, bajo la custodia de la delegación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).
ZULIA: FAMILIARES RECURREN A LA CARIDAD Y SE AFERRAN A LOS BONOS DEL GOBIERNO PARA LLEVAR PROVISIONES A LOS CALABOZOS POLICIALES 
 

Equipo UVL Zulia


La piel de su cara, brazos, cuello y piernas luce enrojecida. Su regordete cuerpo apenas puede moverse. La anciana, de 60 años, lleva, sin embargo, en su espalda al menos 15 kilos en un morral, mientras que con sus robustos brazos resguarda dos botellones de agua filtrada y hervida, cada uno de cinco litros. 
Foto Calabozo Polimariño
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