Damarys Rodríguez Desea Erradicar la Discriminación por Género

Damarys Rodríguez Desea Erradicar la Discriminación por Género

La Supervisora jefa de Polifalcón considera que el problema no se presenta al momento de ingresar en la institución sino para escalar posiciones de alto nivel, pues se invisibiliza la función policial y en la prestación de servicio diario se discrimina por el género

Eva Riera

Si alguien puede dar fe de lo que es batallar contra corriente en medio de un ambiente laboral y ganarse a pulso los ascensos, es la Supervisora jefa de Polifalcón, Damarys Rodriguez, actual Secretaria de Igualdad y Equidad de Género (SIEG) así como  coordinadora de los centros de detención preventiva (CDP) del cuerpo de policía del estado Falcón.

Es licenciada en Servicio de Policía y actualmente cursa dos maestrías: Seguridad Ciudadana y Gerencia Educacional, pero tuvieron que pasar 22 años de servicio para que le dieran el cargo de Coordinadora y 23 para que la ascendieran a Directora.

-Estoy desempeñando ambos cargos –asegura con voz firme-, es un trabajo fuerte porque, como todas sabemos, las policías fueron creadas por hombres y para hombres, entonces, hay muchas funcionarias que son discriminadas por superiores, compañeros o las mismas mujeres que a veces tendemos a destruirnos unas con otras cuando vemos que alguna compañera está surgiendo y eso no debe ser. Siempre debemos apoyarnos. Cuando una compañera esté ascendiendo y/o asumiendo cargos de dirección, las demás tenemos que tomarlo como un ejemplo a seguir, sentirnos orgullosas y apoyarlas porque si no las mujeres nunca vamos a empoderarnos.

Las Secretarías de Igualdad y Equidad de Género (SIEG) están en todas las policías del país sean nacionales, regionales o municipales. Su finalidad es erradicar la discriminación que existe en las instituciones policiales tanto hacia las funcionarias como al público en general en la prestación del servicio policial.

Rodríguez recuerda que nacieron producto de “un clamor” que se elevó en 2010 durante el 1er Seminario Internacional de Mujeres Policías que se realizó en Maracay, estado Aragua. Alli, funcionarias de diferentes cuerpos policiales del país expusieron sus denuncias, quejas y reclamos por todas las vejaciones de que eran objeto tanto por superiores como por sus compañeros.

Como parte de las conclusiones del evento se crearon las SIEG, un proyecto que se concretó en 2012 con la juramentación de las primeras Secretarias. Sin embargo, al pasar los años fueron quedando en el olvido, nadie las tomaba en cuenta hasta 2018 cuando se retomaron en todo el país.

A Damarys Rodríguez le llegó el nombramiento en noviembre de 2018. Hoy, con 24 años de servicio, se siente orgullosa del cargo que ocupa.

-Las SIEG, como dependencias, están al mismo nivel del Director y el Inspector general, son los tres cargos de más alto nivel que tiene el cuerpo de policía. Posteriormente está el subdirector y demás directores. Es para que veas la importancia que tenemos. Nuestra autoridad nos permite hasta denunciar al Director de la policía al momento en que incurra en un delito contra una funcionaria aunque, lamentablemente no nos prestan atención ni nos toman en cuenta, pero estamos trabajando mucho en eso –expresó.

El respeto ante todo       

 A los 19 años de edad ingresó al órgano de seguridad que para ese entonces se llamaba Fuerzas Armadas Policiales del Estado Falcón. Considera que es policía por vocación, una atracción que sintió desde niña cuando miraba los policias y las noticias.

-Como SEIG estamos en proceso constante de formación porque tenemos que conocer la ley de Violencia contra la Mujer para saber orientar a las personas que son victimas de violencia y a los funcionarios acerca de cómo deben tratar a las victimas, erradicar los terminos de disciminación incluso en las comunicaciones escritas donde debemos ser mencionadas como comisionada o supervisora en vez de comisionado o supervisor, la inclusión de género debe llegar a todo el cuerpo policial –apuntó.

Desea suprimir prácticas excluyentes, que la mujer sea tratada como mujer y el hombre como hombre, y que las personas con sexo diverso o condiciones físicas especiales sean tratadas con respeto.    “No estamos pidiendo que les den cariño, simplemente que los traten con respeto, como a cualquier persona. Que no excluyamos a nadie por su apariencia, que si un señor llega sucio por su trabajo no se le toma la denuncia o lo tienen todo el día esperando, pero si llega otro en un carrazo a ese lo paso y lo atiendo. Tenemos que concienciar al policía, agarrar una espada de igualdad y equidad de genero para penetrar la institución completa desde el superior arriba hasta el funcionario de mas bajo rango”, precisó.

Para lograrlo está dictando charlas y talleres de formación “para que los funcionarios entiendan que cuando realicen un procedimiento y, por ejemplo, se topen con prostitutas sepan que las deben tratar con respeto por el solo hecho de ser mujeres independientemente del oficio que desempeñen”.

-Que si encuentra un transgenero o un homosexual –agregó-, evite las burlas porque se ve mucho que cuando llega un muchacho afeminado a colocar una denuncia no le prestan atención o lo vejan, son las conductas machistas que queremos eliminar. No es posible que uno escuche expresiones como “prefiero tener un hijo malandro que un gay”.

Considera que el problema no se presenta al momento de ingresar en la institución policial porque los requisitos son iguales para hombres y mujeres. “La traba llega cuando eres funcionaria para escalar posiciones de alto nivel, directivos, se invisibiliza la función policial y en la prestación de servicio diario se discrimina por el género”, afirmó.

Es consciente del terreno que pisa. Según la Ley Orgánica del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional, 10 % del total de funcionarios de los cuerpos policiales  deben ser mujeres. En el caso de Polifalcón se cumple esta norma pues hay 2262 funcionarios, de los cuales 316 son mujeres, pero es un número que indudablemente las coloca en desventaja.

Los hombres no quieren encargarse de los presos

En 2017 fue encargada de coordinar los centros de detención preventiva (CDP). Su labor fue eficiente y le valió el ascenso a Directora del Centro de Coordinación Policial 6 con sede en Cumarebo, municipio Zamora, a 45 minutos de la capital falconiana, donde apenas permaneció cinco meses porque la llamaron para regresar a las salas de detención donde permanece hasta la fecha.

-Siempre tratan de minimizar la labor policial de la mujer u ocultarla –revela la supervisora jefa-, pero en la sala de detención los hombres no quieren trabajar y tengo tantos años en el cargo porque nadie lo quiere asumir.

En la comandancia de Polifalcón, donde está el CDP más grande de Polifalcón, hay actualmente 11 mujeres presas, entre ellas Aurimir Rojas, de 19 años de edad, detenida el pasado 23 de enero junto a otras once personas entre las que había cuatro  adolescentes.“Ella está aparte de las presas comunes que están por robo, drogas u homicidio, la familia la puede visitar a cualquier hora y al igual que los otros jóvenes detenidos por la misma causa, se les tiene mucha consideración porque todos sabemos lo que rodea a esas privativas de libertad”, explicó.

En su opinión, una de las maneras de erradicar la discriminación en la prestación del servicio consiste en el respeto a la mujer presa quienes deben estar en celdas y baños diferenciados de los hombres”.

-No me gusta que maltraten a ningun detenido. Hace muchos años me deslastré del rol de la víctima, no trato al preso como un delincuente sino como un ser humano, independientemente del delito, para eso están los tribunales que son los que se encargan de juzgarlo y donde demostrarán su inocencia o culpabilidad, no es mi función hacer eso. Trato a su familia con respeto y decencia porque me parece que ya tienen suficiente con tener un familiar detenido para que nosotros como funcionarios los maltratemos –precisó.

Lamenta que el Estado venezolano haya convertido los CDP en “carceles improvisadas”, hecho que ha obligado al policía ha asumir el rol de custodio penitenciario sin serlo. En Polifalcón hay tres CDP en Coro, Punto Fijo y Tucacas, los cuales albergan más de 650 reos muchos de los cuales están condenados. Según la ley, en los CDP los aprehendidos sólo deben permanecer hasta 48 horas, en ese lapso se supone que sean presentados ante un tribunal que los dejará en libertad o los privará de ésta.

Damarys Rodríguez es una mujer de convicciones y, como tal, mira el futuro con optimismo. Concibe la equidad de género como un derecho. “No queremos ser superiores a los hombres, sino que se nos trate igual. Esto no quiere decir que tienen que tratarnos como hombres o que nosotras tengamos que adoptar conductas masculinas. El hombre supera a la mujer en fuerza física, es en lo único en mi opinión porque nosotras podemos hacer el trabajo igual o mejor que cualquier hombre”, indicó.

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