Protestas poco han impactado situación de centros de detención preventiva en Táchira

Protestas poco han impactado situación de centros de detención preventiva en Táchira

Equipo UVL

Desde hace un mes y medio que iniciaron en el país  las protestas o manifestaciones de calle en el estado Táchira, la situación  de los privados de libertad en Centros de Detención Preventiva, se mantiene, en el sentido de que, pese a  que ha habido momentos  y días álgidos desde el 19 de Abril,  los internos parece haber estado ajenos a todo lo que sucede en la calle.

A pesar de que  se incrementaron desde el 5 de mayo las llamadas barricadas y trancas de calles en la capital tachirense y  municipios cercanos,  y que desde el 15 de mayo el transporte público decidió paralizar el servicio y resguardar las unidades por temor a que las secuestren o dañen, los familiares de los internos siguen proveyéndoles sus alimentos.

Al dialogar con Yxora Torres sobre este  particular, madre de un detenido en el cuartel  de prisiones  de Politáchira,  explicó que de una u otra manera se las ha ingeniado para que a su hijo no le falte ninguna de las dos comidas que le permiten llevar al día. “Si es necesario me vengo en mototaxi o pido una cola…bueno, cuando no hay barricadas en la avenida Marginal del Torbes, porque  yo vivo en el barrio El Río. Si  las hay, pues me vengo a pie, pero desde hace tres meses que él está aquí, no le ha fallado la comida. A veces le traigo poco, algunas veces más, para que también le dé a algún compañero de celda que por cualquier razón su familia no le traiga. Hay familiares que viven  fuera de San Cristóbal  y se les dificulta llegar, pero lo hacen, o les pagan a otras señoras que como yo viven aquí,  para que les hagan comida a sus muchachos  y se las traigan”, contó.

Responsables del cuartel de prisiones de Politáchira, el centro de reclusión preventiva más grande  de la entidad,  reiteran que en caso de que un interno no tenga familia o viva fuera del estado, tiene asegurada  sus tres comidas diarias y que esto no ha variado desde que empezaron las protestas.“Tampoco se han visto afectados en cuanto a atención médica, cada vez que lo requieran. Se le facilitan los controles médicos a quienes padezcan enfermedades crónicas, claro, previa autorización de un juez para movilizarlos hasta un hospital. Tampoco se ha fallado en llevarlos a sus respectivas audiencias, tanto a los hombres como a las mujeres. Es un deber nuestro y un derecho que tienen ellos así estén tras las rejas”, dijo uno de los encargados del área de calabozos.

Traslados al Centro Penitenciario de Occidente descongestionan instalaciones

Fue este mismo oficial, quien pese a que no quiso ser identificado, informó que entre el lunes 15 de mayo y el martes16 de mayo,  60 internos -la mayoría penados- fueron trasladados al Centro Penitenciario de Occidente, en Santa Ana del Táchira, lo que habría servido para descongestionar un poco la instalación  cuya sobrepoblación la ha llevado con el correr de los años al hacinamiento.

Hace un mes, de un número cercano a los 300 hombres privados de libertad que convivían en ese espacio, la cifra  descendió notablemente a unos 240,  que aún sigue siendo muy alta para una instalación que solo fue construida para unos 170-180 presos. En el caso de las mujeres, de las 15 que había, una fue trasladada al CPO y otras dos fueron beneficiadas con una medida  de presentación. Las 11 que quedan ocupan una sola celda, apenas suficiente para compartir.

Desde hace un mes, al contrario de aumentar, relativamente  el número de detenidos ha disminuido en los centros de detención preventiva  como Politáchira, PNB,  Policárdenas, Politorbes.  Pese  a que en el marco de las protestas  han aprehendido a  13 personas señaladas de “guarimberos”, al ser presentadas ante tribunales,  han recibidos medidas sustitutivas de libertad.

En las celdas de Cicpc-Táchira,  la cifra de internos (200- 230) fluctúa diariamente, entre los que salen en libertad condicional y los que ingresan por otros delitos ajenos a las protestas. Sin embargo, desde la semana del 15 al 19 de mayo, mantienen privados de libertad a  3 funcionarios de la GNB, 3 de la PNB, uno de Politáchira, por su presunta autoría en las muertes de tres civiles  durante las protestas en Tucapé, Palmira y Capacho, respectivamente. A éstos y al resto de internos se les garantiza asistencia médica, agua potable, medianamente servicios sanitarios y acudir a las audiencias de sus causas. La alimentación, al igual  que el resto de los entes mencionados más arriba, corre por cuenta de los familiares.

Detenidos por protestas comparten “jaulas” de las patrullas militares

Ha sido la Guardia Nacional, el organismo en Táchira que mayor cantidad de personas ha detenido en medio de las protestas. Solo en la semana del 15 al 19 hubo 39 apresados, de los cuales 9 son mujeres, uno es  menor de edad y el resto  masculinos adultos, aprehendidos el jueves en la Troncal 5 cuando saqueaban una distribuidora de alimentos. De ellos,  uno será procesado por tribunales militares acusado de intentar desarmar a un funcionario al  momento de la detención.

A ellos se unen  otros 23  privados de libertad, de vieja data, que deberán compartir las llamadas “jaulas”  de las patrullas militares en las que los encierran, a falta  de un centro de detención preventiva, separados los hombres de las mujeres. En su defecto, permanecerán esposados a la parte externa de dichos vehículos militares. A esta extrema violación de los Derechos Humanos se suma que no cuentan con servicios sanitarios, escasa asistencia médica, limitado acceso a sus abogados defensores (que se repite en la mayoría de  los CDP), mientras que los alimentos son suministrados por los familiares, con quienes les permiten tener breve comunicación o contacto.

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