¿A dónde se fue Livia?

¿A dónde se fue Livia?

Cuando los líderes de los pabellones estaban disparando y se armaba el concierto de armas de cualquier tipo y calibre, Livia Montes con su abultado morral de películas y herramientas para enseñar a hacer cine desde las cárceles, mandaba a preguntar si la iban a dejar realizar la actividad del cineclub. Entonces, como ella relataba, le avisaban que pasara, que no iban a disparar más.

Cargada de vivencias sobre la experiencia que había vivido a principio de la década de los 90,  en el extinto Retén de Catia y ávida de ser escuchada por los grupos juveniles y voluntariado que para la época nos atrevíamos a hacer alguna propuesta para la transformación de los recintos penitenciarios, se sumó en 1997 a ser parte del equipo fundador de Una Ventana a la Libertad. En los encuentros que realizábamos en el Parque del Oeste, nos contaba cómo con su proyector de 16 milímetros, se había ganado la confianza de los internos más violentos del penal y cómo había logrado  transformar el pabellón N°13 de ser el más agresivo a ser conocido como el pabellón cultural.

Livia, a la reunión que llegara, desbordaba regocijo y convencimiento del poder transformador que tenía montar un cine club dentro de un recinto penitenciario para devolverle la fe en la vida a quienes participaran en el. A través del cine experimentó su propia fórmula para reinsertar a los privados de libertad en la sociedad. En los años 90 fundó el Cineclub Waleker.  Se impuso como misión impartir los talleres en los que le enseñaba el lenguaje cinematográfico a los presos. Así le abrió la puerta al mundo de la reflexión, la imaginación y la creatividad constructiva a muchos seres carcomidos por el ocio, la violencia, la delincuencia, los vicios y el desamor

La experiencia le indicó la importancia de introducir y motivar la creación de cortometrajes, como piezas que le permitían aprovechar el tiempo para formar lectores críticos y detonar el intercambio de ideas. Tuvo una rica experiencia en San Juan de los Morros en 2002 y en Yare I en 2007. Durante más de 20 años de trabajo constante, dentro y fuera de los barrotes, demostró que si era posible construirle una vida alternativa a los penados.

En el 2008 conformó una escuela de Cine Penitenciario en la que elaboró varios cortometrajes. Siempre fue militante de izquierda. Siempre se dedicó a trabajar dentro de las cárceles. Recorrió  las prisiones caraqueñas compartiendo y enseñando a los internos el oficio audiovisual con el apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Su talento trascendía cualquier tinte de la arena política venezolana.

Durante este 2017, para captar la atención de los jóvenes  sobre la problemática de los privados de libertad en Venezuela y motivarlos a participar en conversatorios, en una Ventana a la Libertad, con la orientación de Livia, trabajamos  la realización de Cines foros  titulado ¿Es posible la reinserción de presos  en las cárceles venezolanas? Una experiencia exitosa.  Para el desarrollo de esa propuesta el corto Aquí empezó todo, se convirtió en el caballito de batalla de la Organización.  El corto que se rodó con una cámara de mano que autorizaron a que permaneciera en el penal solo por tres días, se basa en la vida de un preso que escribió el guión. Luego en la calle se le montó el sonido.

Ya enferma Livia, en marzo de este año, su hija  Maiky Ledezma Montes, en el auditorio de la Universidad José María Vargas, repleto de estudiantes, contó  que la pieza sirvió para apaciguar los conflictos que existían entre los pisos 1,2 y 3 de la Torre de la cárcel de Yare. Que allí Livia Montes, creó una estrategia para bajar los niveles de agresividad a través de una propuesta cultural. “Todos los días jueves la asociación cultural Waleker propuso fomentar que los presos vieran películas. Luego se les enseñó el lenguaje cinematográfico, el lenguaje de las cámaras, hasta que la asociación les propuso a los  privados de libertad pasar de observadores a protagonistas para que fueran los creadores de su propia película.”

La hoja de ruta de Livia Montes está creada en diferentes escenarios. Abrió la puerta para la implantación de los cines club penitenciarios y para la discusión extramuros de los cortos que reflejan la realidad de las celdas como voz de alerta y sensibilización social….

¿A dónde se fue Livia?... A seguir  alentándonos a apoyar el intercambio de proyectores de cine por proyectiles… a buscar  multiplicadores…. A retar nuestra imaginación…

 

Hasta siempre Livia…

Carol Carrero

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