Descongestionados los CDP de Puerto Ayacucho

Foto: Referencia | Archivo UVL Amazonas

La crisis del sistema penitenciario venezolano es indisimulable desde hace muchos años. Sin embargo, en el estado Amazonas a diferencia de otras regiones del país ese tema se manifiesta de otra manera.

UVL Estado Amazonas

Puerto Ayacucho. En los Centros de Detención Preventivos (CDP) de la región, la población penal o procesada es baja y los delitos en su mayoría son de condenas por debajo de los 5 años de prisión, obviamente con algunas excepciones de algunos casos de homicidios o violencia sexual que también se han registrado en los últimos meses.

   La pandemia de la covid19, evidentemente ha generado cambios significativos en materia de derechos humanos dentro de los CDP del estado Amazonas. Más allá de implementar y reforzar las medidas de bioseguridad por la prevención, hubo algo de flexibilización sobre todo en los horarios en los cuales las familias llevan los alimentos a los privados de libertad debido a la paralización del transporte público en ese momento.

   En la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalística (Cicpc) se han realizado jornadas de inmunización para los detenidos, así como despistaje de malaria, y atención médica integral. Jornadas que han surgido por algunas denuncias de posibles casos positivos de estas enfermedades en los calabozos de esa institución. Hay que agregar que en estos meses, a los detenidos les dejan fijo una toma de agua para el aseo personal en la celda.

   Por  otro lado, se debe reconocer las  mejoras en la infraestructura donde permanecen los privados de libertad en Puerto Ayacucho, particularmente la Comandancia de la Policía del estado Amazonas, donde también están las femeninas privadas de libertad; en esas áreas   se están acondicionando espacios para ampliar las celdas, también se realizó una división para mejorar los baños.

    Igualmente en la Policía Nacional Bolivariana, se trabaja en la división de las celdas,  a fin de clasificar a los detenidos de acuerdo a los delitos cometidos. Asimismo se realiza una rehabilitación en los  espacios internos del centro; “estos trabajos se ejecutan con ingresos propios, en gran parte con la colaboración de familiares de los detenidos, quienes buscan mejorar las condiciones donde permanece su familiar”, afirmó un funcionario policial.

   Los privados de libertad han recibido donaciones de kits de higiene personal, también las instituciones han recibido material y equipos de limpieza a fin de garantizar un espacio  libre de virus a estas personas. Algunos detenidos, afirman que sus familiares no cuentan con los recursos económicos para comprar esos implementos, “a duras penas pueden traernos la comida diaria; pero Fundaciones nos  brindan atención médica y donación de medicamentos”, aseguró un detenido.

Vale mencionar que  en esta región al sur del país se presentaron altos niveles de hacinamiento en la Policía Estadal y Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc). Pero en la actualidad, la situación ha mejorado notablemente; sin embargo, siguen siendo pequeños los espacios para la permanencia de unos pocos detenidos, sin dejar de mencionar que estos espacios inicialmente no fueron diseñados para tal fin.

   “El estado Amazonas ni se acerca a la situación de otros estados, donde hay casos graves de desnutrición, y de otras enfermedades. En la mayoría de las cárceles de Venezuela, escasamente  los reclusos reciben una comida al día, y no es precisamente la más completa”, aseguró una defensora de derechos humanos.

   También han sido de vital importancia las gestiones de familiares y defensores de derechos de los privados libertad, quienes se han encargado de visibilizar los diferentes casos de detenidos y de las condiciones de los Centros de Detención Preventivos.

   A través del Sistema de Administración de Justicia se han alcanzado algunos avances positivos en los calabozos policiales.  El otorgamiento de medidas cautelares a quienes de acuerdo a lo que indica la norma pueden obtener beneficios ha descongestionado en gran parte los CDP en Amazonas

   Como habitualmente ocurre la mayoría de las personas que están recluidos son jóvenes de bajos recursos económicos. Y sus familias tienen que acudir  a distintas instituciones en busca de ayuda y colaboración para al menos garantizar la alimentación de los detenidos, sobre todo quienes viven en zonas alejadas del centro urbano o pertenecen a algún pueblo indígena.

   Las distintas iglesias en la entidad han brindado una mano amiga a estas personas que tanto lo necesitan, independientemente de la falta que hayan cometido.  Familiares se han organizado y emprendido campañas a través de los medios de comunicación  para ayudar a los detenidos en algunos casos muy puntuales que consideran violación de derechos humanos.  Estas  acciones,  han ido de la mano con el apoyo de la Defensoría del Pueblo, generalmente en casos donde están implicados algún indígena, por ser considerados personas  con mayor vulnerabilidad. A estos se les han sumado instituciones no gubernamentales en materia de  derechos humanos.

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