Hambre y enfermedades reflejan crisis en CDP de Valles del Tuy

Hambre y enfermedades reflejan crisis en CDP de Valles del Tuy

* El 3 de junio, Enmanuel Alejandro Sanoja Silva, quien estaba recluido en la Sala de Resguardo de la Policía Municipal de Paz Castillo, en los Valles del Tuy, murió en el hospital Luis Razzeti de Santa Lucía. Tenía tuberculosis

Rosanna Battistelli Rodriguez, UVL / Valles del Tuy

La falta de medidas higiénicas en los Centros de Detención Preventiva (CDP) de los Valles del Tuy, estado Miranda, sumado al hacinamiento, deja vulnerables a los privados de libertad, lo que es preocupante en estos tiempos cuando una pandemia de Covid-19 mantiene en vilo la salud de la ciudadanía a nivel mundial.

Familiares de presos recluidos en al menos once CDP de esta subregión mirandina manifiestan la angustia que viven a diario, ante el riesgo que corren sus parientes, quienes en su mayoría presentan enfermedades en la piel que se han agudizado en estas tres semanas de junio debido al calor, a propósito de las altas temperaturas, la falta de espacio, de agua y de ventilación en los calabozos, lo que además ocasiona que se concentren malos olores.

Un primo de Sonia Monroy está detenido desde hace dos años en la sede de la Policía Municipal de Independencia en Santa Teresa del Tuy, tras cometer un robo. Desde la cuarentena por coronavirus es poco lo que ha sabido de él. La última vez que lo vio, por diez minutos, fue a mediados de febrero. En esa oportunidad tenía dermatitis y estaba bajo de peso.

“A veces a mi tía se le hace difícil llevarle la comida a Juan, porque no hay suficientes alimentos en su casa y por eso él ha rebajado. Además, que en ese lugar (en alusión a los calabozos) no hay las condiciones mínimas de habitabilidad y ello ha generado que la mayoría de los presos estén enfermos. Ni siquiera tienen baños para hacer sus necesidades. Utilizan bolsas que luego lanzan desde una ventana a la basura”, indicó.

Las enfermedades de la piel son las más comunes en los CDP de los Valles del Tuy. También hay casos de enfermedades respiratorias, infecciones, hipertensión, brotes virales y desnutrición. En menor porcentaje hay privados de libertad con tuberculosis y un caso confirmado de VIH.

En ninguno de las comisarías policiales a los presos les suministran el tratamiento.  Esta responsabilidad recae exclusivamente en los familiares; sin embargo, muchas veces a los parientes se les hace cuesta arriba costear los medicamentos, debido a sus elevados precios, y la enfermedad persiste.  Otros privados de libertad no pueden cumplir con el tratamiento completo y vuelven a recaer.

La falta de operativos de salud en beneficio de la población penal ha impedido hacerle seguimiento a estos casos clínicos. Durante el mes de junio no se realizó una sola jornada médica en los CDP de los Valles del Tuy; tampoco evaluación para descartar Covid-19.

Una constante en todos los CDP de esta subregión mirandina es que no existen las condiciones mínimas de salubridad, todas las infraestructuras muestran un deterioro crónico y carecen de los servicios básicos indispensables. Esta precaria situación repercute en la salud de los privados de libertad y trae como consecuencia una mayor incidencia de enfermedades propias de ambientes hacinados e insalubres.

Junio en cifras

El 3 de junio, Enmanuel Alejandro Sanoja Silva, quien estaba recluido en la Sala de Resguardo de la Policía Municipal de Paz Castillo, en los Valles del Tuy, murió en el hospital Luis Razzeti de Santa Lucía, estado Miranda, tras cumplir cuatro días hospitalizado.

Para el momento de su muerte estaba en compañía de su progenitora. Sanoja Silva, según el diagnóstico de los médicos del centro asistencial, presentó un paro cardiorespiratorio, producto de un ataque de epilepsia, y crisis de asma bronquial. Tenía tuberculosis.

Al día siguiente fue recluido en el hospital El Llanito de Caracas, Adrián Alberto Muñoz Tello con fractura de piernas. Muñoz es uno de los cuatro privados de libertad, de un total de diez, que fue recapturado al intentar escapar de la sede de la Policía Municipal de Lander, en Ocumare del Tuy, el 3 de junio. Estaba trepando una pared cuando se cayó.

Dos días después, un hombre que fue detenido en Santa Lucía dio positivo en la prueba rápida de Covid.19. Los funcionarios que lo arrestaron lo llevaron al centro asistencial antes de que entrara al calabozo donde se encontraba el resto de la población penal. Estuvo aislado por diez días en el centro centinela en Ocumare del Tuy. Su prueba de PCR dio negativo y fue enviado a los calabozos el 15 de junio.

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