Privados de libertad: víctimas silenciosas de la pandemia en Venezuela

Privados de libertad: víctimas silenciosas de la pandemia en Venezuela

***Son sus familiares los que han denunciado las condiciones en las cuales se han desarrollado los días en los distintos Centros de Detención Preventiva (CDP) y cárceles del estado Bolívar

Pableysa Ostos-UVL Bolívar

Durante la semana los familiares de los privados de libertad que están en el Internado Judicial de Vista Hermosa, en Ciudad Bolívar al sur del país, empiezan a organizar las bebidas y alimentos que le harán llegar a sus parientes. Cada sábado llegan desde muy temprano hasta un punto ubicado en Unare, Puerto Ordaz, donde hay una unidad de transporte que cubre la ruta desde Ciudad Guayana hasta Ciudad Bolívar.

Internado Judicial Vista Hermosa, Edo. Bolívar

El costo del pasaje- por persona- es de 450 mil bolívares en efectivo, en caso de que está no vaya a viajar hasta Ciudad Bolívar-que esta aproximadamente a una hora del municipio Caroní-, opta por enviar su encomienda hasta la cárcel debiendo entonces cancelar 150 mil-en efectivo-, “ya eso es uno de los inconvenientes que presentamos. No hay bancos operando y con esto de la pandemia muchos no estamos trabajando”, destaca Rosa Ozuna representante del grupo de familiares de los privados de libertad.

“Desde que se decretó la cuarentena se nos ha hecho cuesta arriba hacerle llegar los alimentos a nuestros familiares. Algunos tienen para enviar lo correspondiente a más de una semana, otros solo para una semana y algunos tan solo para unos días, Valera según se encargaría de las tres comidas de los presos, pero eso termino siendo mentira, ya que somos nosotros los que sacamos de donde no tenemos para enviar los alimentos”, suma Ozuna.

Sobre los trámites legales señaló que “no hay debido proceso para los que tienen retraso procesal”. Detalló que, por ejemplo, hay varios privados de libertad con tuberculosis los cuales están en el área de régimen abierto, en “la aplicación de la mesa técnica”, es decir, la revisión de la rendición de pena, en el caso de ellos también hay retardo. “Hay demasiada gente de ese lado del régimen abierto, del lado contrario del recinto está más desocupado”.

Rosa denunció que, desde noviembre del 2019, están esperando la visita de La ministra del Poder Popular para el Servicio Penitenciario (MPPSP), Iris Valera, ya que desde hace más de dos años dicho centro penitenciario no se realiza un Plan Cayapa en el lugar. “Necesitamos ayuda de la ministra ya que en tribunales nos alegan que ellos esperan ordenes desde Caracas”.

De igual forma puntualizó que antes de la cuarentena las visitas eran los miércoles, sábados y domingos, actualmente “no hay acceso al penal como tal-visitas suspendidas- aunque algunos se las ingenian para entrar”.

Sobre las medidas tomadas en el recinto por la presencia del COVID 19 en el país, la mujer puntualizó que “no se cumplen las medidas sanitarias referentes al virus. Tampoco se han desarrollado planes de desinfección. Los tapabocas que algunos de ellos tienen es porque han sido diseñados por nosotras (familiares) y se los hemos hecho llegar”.

En El Dorado están olvidados

Para llegar a la cárcel al Centro Penitenciario de Oriente El Dorado al sur del estado Bolívar, hay que hacer un viaje de aproximadamente 4 horas-saliendo desde Ciudad Guayana-luego se debe llegar a una de los tres puertos improvisados que hay en El Dorado y cruzar el río en una embarcación para poder acceder al sitio.

Allá la situación no es tan distinta a la del Internado Judicial de Vista Hermosa. Los familiares de los reclusos, han alzado sus voces múltiples para denunciar las múltiples irregularidades que se dan en el lugar, son víctimas de extorsión, cobro de vacunas, enfermedades sin ser atendidas y más.

“La corrupción es muy grande. Todo te lo cobran en dólares; desde hacer un documento, que se supone están en el deber de hacerlo de forma gratuita. Incluso hay familiares que no tienen para hacer esos viajes hasta allá y prefieren pagar un traslado en dólares para cualquier otro penal”, destacó uno de los familiares.

Sumaron que las enfermedades cada vez son más graves, ejemplo, casos de paludismo, tuberculosis, entre otros; enfatizan que el trasladado de estos reclusos se da solo cuando ya están en muy malas condiciones del resto los mantienen en el centro penitenciario sin atención médica, pero la cuarentena dificulta aun más este tema.

Otro tema grave es el de los alimentos ya que a pesar de que este centro pertenece está bajo la responsabilidad del Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario los más de 500 reclusos que están en el lugar no cuentan con la alimentación correcta; “a veces solo dan agua de arroz, ni sal le colocan, nada. El agua que les dan a consumir es marrón”.

En los CDP

En los Centros de Coordinación Policial (CDP) también se aplicó la suspensión de las visitas, sus familiares solo pueden ir a los comandos a dejar los alimentos. Algunos iban hasta tres veces al día, es decir, a llevar lo correspondiente al desayuno, almuerzo y cena, “es que en el transcurso del día uno va resolviendo la papa, como quien dice”, señaló uno de los parientes, pero hasta con la reducción del horario de circulación en el estado, así como las pocas unidades de transporte publico disponibles terminan haciendo malabares para al menos llevar dos comidas.

No hay tapabocas, ni la posibilidad de lavarse las manos varias veces al día. Cada organismo solicitó la desinfección del área en el que están recluidos, así como de los mismos detenidos; pero esto en muchos de los casos se realizó solo una vez en los más de 50 días de cuarentena que se decretaron en el país.

En el caso del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), una vez a la semana están sacando a los reclusos del calabozo para el estacionamiento de dichas instalaciones, con el fin de que caminan y tomen un poco de sol, esto se hace en un tiempo menor a 45 minutos.

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