Por hambre y maltratos se fugan 7 menores de retén en Margarita

Por hambre y maltratos se fugan 7 menores de retén en Margarita

Por hambre y maltratos se fugan 7 menores de retén en Margarita

Siete adolescentes privados de libertad se fugaron la tarde de este 16 de noviembre de 2017 del Centro de Internamiento de Los Cocos, ubicado en el municipio Mariño del estado Nueva Esparta, para escapar del hambre y de los maltratos que allí recibían, según reportaron sus representantes.

El hecho ocurrió aproximadamente a la 1:30 de la tarde, cuando los jóvenes de entre 15 y 17 años de edad, se escaparon por un hueco que lograron abrir en una de las paredes del anexo número 2 del recinto, de acuerdo con la información policial.

Las madres de los evadidos que aún se encuentran a las afueras del lugar esperando respuestas de las autoridades informaron que la fuga se concretó aun cuando alertaron a los custodios del centro de lo que ocurriría.

“Mi hijo de 16 años me llamó cerca de las 12 del mediodía para pedirme que me retirara, que no me acercara al lugar porque quería resguardarme. Me contó lo que iban a hacer, me dijo que tenían el hueco listo para irse y que ya no aguantaban vivir así. Traté de convencerlo de que no lo hiciera y como no me hacía caso me fui corriendo a avisarles a los custodios y el director para que estuvieran atentos, porque yo no quiero a mi hijo pasando peligros en la calle. No quería que esto pasara y ellos no hicieron nada. Les pedí incluso que lo esposaran allí para que no se fuera. Pasó al frente de todos, en una hora de la tarde donde están todas las autoridades en el lugar y nadie hizo nada para evitarlo”, comentó una familiar que prefirió el anonimato.

La mamá de otro de los detenidos que logró escaparse contó llorando que los motivó el hambre y todos los maltratos que allí recibían. Aseguró que su hijo es inocente y que aunque tienen pruebas en su expediente lo mantienen privado en muy malas condiciones. Su representado también le hizo una llamada para informarla de lo que había hecho indicándole que no soportaba más estar allí.

“Me dijo que en ese lugar los que no eran malos se convertían en malas personas por todo lo que vivían. Les llevábamos su comida y no se las daban, pasaban hasta dos días sin comer y el director Vladimir Vásquez nos decía que por eso no se iban a morir. Les daban una sardina en las manos para que comieran. Ese señor les pasaba drogas y bebidas por negocio, para beneficiarse. Tenía su grupo de presos como pranes cuidándolo porque los convirtió en animales. Vivían en la oscuridad, sin un solo bombillo. Las camas eran como tumbas, sin colchonetas ni sábanas. Había ratas y otros animales”, expresó.

Entre las denuncias está que el director Vladimir Vásquez sacaba a los presos a robar en la calle, en un carro que los esperaba afuera y que ellos por miedo no hablaban, hacían lo que les mandaban. A sus protegidos los llevaba a comer en sitios públicos y hasta subían fotos en la red social Facebook porque tenían acceso a celulares y otros artículos que deberían estar prohibidos para esta población de reclusos. Además, permitía que mujeres y familiares pasaran la noche en los calabozos. Muchos estaban enfermos con infecciones en la piel por no bañarse. Con un tambor de gua tenían que asearse 23 detenidos. Los agredían verbal y físicamente.
El 30 de agosto de este año 37 adolescentes se fugaron del mismo centro de reclusión. Algunos fueron recapturados y otros siguen en libertad. Los familiares de los siete involucrados en el nuevo hecho aseguraron que cuando ocurrió esa fuga metieron al recinto a funcionarios policiales para que les dieran golpes y los asustaran.

Por toda esta situación y tras la toma de posesión del gobernador Alfredo Díaz se nombró una nueva junta directiva para atender este recinto. Se conoció que las nuevas autoridades del Instituto de Atención al Menor de Nueva Esparta (Iamene), a cargo del Centro de Internamiento de Los Cocos, está tomando medidas para solventar los problemas que allí se venían presentando. Los calabozos tienen capacidad para unas 30 personas y actualmente mantienen recluidas a 56. Solo cuentan con tres custodios para resguardarlos.

Tras la fuga de ayer 16 de noviembre hubo un aislamiento en el recinto para poder reparar el hueco que hicieron en la pared, calmar a los detenidos y evitar enfrentamientos, metiéndolos en otras celdas. El exdirector se negaba a entregar el cargo y sus defendidos intentaron evitar que transfiriera el mando, sin embargo, la situación ya está totalmente controlada y los 7 jóvenes hicieron contacto para volver, después de que les garantizaron seguridad. Intervinieron funcionarios de la Policía de Mariño, la del estado y del Ministerio Público.

Se supo que al director Vásquez le pidieron su renuncia y trabajó hasta este 17 de noviembre, por ser quien estimulaba los motines y alzamientos en el lugar para favorecerse. Nuevas acciones para reorganizar el recinto se estarán anunciando próximamente.

Texto y foto: Johanna Bozo

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