Otro reo murió de tuberculosis en Coro

Otro reo murió de tuberculosis en Coro

Luego de siete meses de comer poco o nada, Jorge Luis Loyo Rodríguez murió la mañana del viernes 22 de junio en el hospital universitario de Coro, Alfredo Van Grieken.

Junto con la desnutrición, la autopsia reveló otra afección: tuberculosis, una enfermedad que va en aumento en las cárceles del país. Todavía se desconoce si Loyo Rodríguez ya estaba contagiado cuando llegó en noviembre de 2017 al centro de detención preventiva de Polifalcón, ubicado en Coro, o si la contrajo allí. Lo cierto es que, el día anterior a su muerte su condición empeoró y fue conducido al centro asistencial para ver si lograban salvarle la vida.

Sin embargo, ya era tarde porque su condición era de gravedad y en el principal hospital del estado Falcón todos los alimentos y medicamentos, incluida una aspirina, deben ser suministrados por los familiares. Así que Loyo Rodríguez murió sin que le dieran la oportunidad de reparar sus delitos por la omisión del Estado venezolano y el olvido de sus familiares.

Loyo Rodríguez estaba procesado por los delitos de tráfico ilícito de metales, piedras preciosas y materiales estratégicos y poseía registro policial de mayo de 2016 por posesión de droga y de septiembre de 1997 por hurto de vehículo. Residía en la población de Cumarebo, ubicada en el municipio Zamora, a 45 minutos de la capital.

Junto a Loyo Rodríguez fue trasladado al hospital otro reo en estado deplorable, pero se desconoce su estado actual.

Fuentes extraoficiales revelaron que pasan de 40 los casos de tuberculosis diagnosticados en las cárceles falconianas. Vale decir la Comunidad Penitenciaria de Coro y los centros de detención preventiva de Polifalcón, Cicpc, GNB y Policía Nacional Bolivariana (PNB). Pero se cree que hay más no diagnosticados.

Desde mayo del presente año, la Fiscalía 71 del ministerio público a cargo de la abogada Adriana Villasmil, ha realizado jornadas de diagnosis de enfermedades infecto contagiosas en los CDP de Polifalcón. Como resultado, los casos detectados de tuberculosis se han aislado del resto de la población reclusa y han estado recibiendo tratamiento con antibióticos.

La tuberculosis es una enfermedad de fácil contagio a través del aire, hecho que se multiplica en situación de hacinamiento como el que se vive en las cárceles del país y se agrava con la presencia de otros padecimientos como el VIH.

Con el de Loyo Rodríguez ascienden a tres los decesos de reos por tuberculosis en 2018, en la comandancia de Polifalcón situada en la capital de estado occidental venezolano.

Eva Riera, Equipo UVL

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