Familiares solicitan al gobierno despistaje masivo en calabozos de Zulia

Familiares solicitan al gobierno despistaje masivo en calabozos de Zulia

Equipo UVL Zulia

La cruzada de los familiares de los privados de libertad de Zulia comenzó, el lunes 29 de junio de 2020 y se extendió hasta el 3 de julio de 2020. Solo hicieron dos peticiones: Un despistaje en los calabozos policiales de Covid-19 y que otorgaran medidas cautelares tanto a los enfermos como a quienes cuya pena no alcanzaba a cinco años o a los reclusos que ya habían cumplido la mitad de la condena.

No hubo marchas, parcantazos ni cierre de calles. Los parientes de los detenidos en el Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana (CPNB), el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CIPC), Subdelegaciones Maracaibo, Homicidio, San Francisco y Machiques; y de la Cuarta Compañía, Destacamento 111 Puente Sobre el Lago de Maracaibo, y Quinta Compañía, Destacamento 111 Los Dulces, de la Guardia Nacional Bolivariana denunciaron a través de programas radiales y de los periódicos digitales las malas condiciones en las que se encontraban sus privados de libertad y su preocupación por brotes de fiebre, malestar general entre los internos y los funcionarios que los custodian.

 “Mi esposo tiene 15 días con fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta y la comida no le sabe a nada”, dijo angustiada la esposa de una de los detenidos del CICPC Maracaibo, de quien omitiremos su identidad, porque teme represalias contra su persona y contra su marido en el calabozo.

El clamor de la mujer coincidió con el de un privado de libertad de CPNB, en el municipio San Francisco, que se comunicó vía telefónica con el diario Versión Final. “Aquí no nos han dado ninguna respuesta. Tenemos casos de tuberculosis y ahora un grupo de la celda se siente mal. No los han aislado, porque no hay espacio. Los enfermos de tuberculosis duermen en el patio, porque no hay celda para ellos”.

La angustia de los parientes de los detenidos en los calabozos militares comenzó a mediados de junio de 2020 cuando entre los funcionarios que los custodian se presentó un brote de fiebre y malestar general. “A los guardias les hicieron el despistaje y los que salieron positivos los mandaron para la sede de la Villa Deportiva en Maracaibo. Yo no pido que a mi esposo lo dejen libre, solo quiero que a él y a sus compañeros se les haga la prueba”, solicitó la esposa de un detenidos del Puente sobre El Lago.

La insalubridad de los calabozos, la falta de sanitarios, el poco acceso que tienen al agua y a la atención son las condiciones que hacen a los privados de libertad, según sus familiares, más vulnerables que cualquier otra población. “Si no les llevamos agua no toman nada. Si no les llevamos comida no comen. Si se enferman son pocas las veces que el funcionario quiere entregarles las medicinas. Y ahora con los tribunales prácticamente cerrados, nos sentimos atados de manos”.

Los familiares solicitan a Iris Varela, ministra de Asuntos Penitenciarios que intervenga y les otorgue alguna solución pronto.

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